Ampara mis siniestras acciones con tu manto de penumbra tejido en Alhambra.
Hoy no sé que escribir, así que mi cabeza me dice: Di "hola" y ya está. Mi cuerpo me dice: Acuéstate ya.
Y una sensación de pesadez, hastío y tedio me recorre el cuerpo levantándome unas ganas inmensas de asesinar al alguien.
Sí, así son las noches inertes más allá del ocaso. Quién se atreve a pasar la puerta cerrada con 23 candados, viejos y oxidados. Quién perderá su perfume en los laberintos de mi sin razón. La Luna lo sabe, por eso calla creciente, en la Noche misteriosa. Y por eso, la Luna brilla hoy, lejos de mi ventana.
Shhhh!! No despertéis al que nunca duerme....

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