Permíteme dudar entre el verbo ser y el verbo estar. Permíteme ser cómplice de ese momento en el que uno se encuentra perdido pero con poder de elegir; porque puedo ser y no estar.
De hecho soy pero no estoy...
¿Qué es mejor ser o estar?
Ser el eco en mi cabeza, constante voz y risa de madrugada.
O
Estar cuando se necesita.
Cuando uno grita en silencio, y su voz sangra en necesidad. Cuando no siente el ser dentro del perímetro que delimita su piel. Cuando uno pide un gesto de cariño. Y todas son elididas con bonitas excusas, entonces no se ha de ser ni de estar...
No hay comentarios:
Publicar un comentario