6 de septiembre de 2010

Sorpresas nocturnas, ausencias eternas.

Hay momentos en la noche que me despierto y lloro sin hacer ruido mientras mi mente esta en blanco. Quizás son los recuerdos salados que se deslizan por mi cama para morir en la almohada, como antes, cuando morías en mi almohada y tu epitafio eran mis brazos escribiéndote palabra en lengua animal.

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